PUERTAS AL CAMPO

Puertas que se cierran, pocas puertas que se abren, las puertas giratorias y quién pone puertas al campo. La puerta tiene una metafísica muy rica y compleja. Esta puerta en concreto, metálica, con algunos rebordes ya oxidados, parece que impone su física y también su metafísica a un campo que está de fondo. Parecía que era imposible poner puertas al campo…, parecían imposibles tantas cosas que hoy ya ni siquiera arañan los ojos ni raspan los oídos.

El que pone una puerta es porque tiene la llave y tiene el poder de abrirla o cerrarla. La puerta no es un mero paso, la puerta es una frontera con su poli, su protocolo de cadenas y su exhibición metálica de llaves. La puerta deja pasar no a quien tiene derecho, sino al que se subordina a quien tiene el poder de abrirla. ¿Alguien ha visto a algún mendigo, vagabundo, (incluidos los de clase media devenidos en tal) entrar en un banco? Tienen derecho, podrían hacerlo, pero el poder del que tiene la llave es más fuerte y simbólicamente se lo niega. Y el vagabundo lo acepta. Es el triunfo de la metafísica. Por las noches sí les abren la puerta, eso sí, para que duerman, no vaya a pensar la clientela que los bancos no tienen ni una pizca de humanidad.

¿También el campo, lugar de la libertad, tiene su puerta, su llave y su cancerbero? Sí, tiene su física: esa puerta con retícula metálica y rebordes oxidados, y tiene su metafísica: la retórica del poder del que tiene la llave que franquea la puerta a quien se subordina y agacha las orejas. Pero esta puerta está abierta, de par en par, invitando a pasar a cualquiera. Y sin embargo su poder metafísico se eleva y parece que advierte, en susurros, te dejo pasar pero ya sabes que el campo tiene puertas que puedo cerrar cuando quiera y dejar entrar solo a quien agache las orejas y se subordine a mi poder.

Lo peor es que al que tiene el poder de poner puertas al campo no le faltarán cancerberos que defenderán con su vida y con su muerte el poder de la puerta, su física y sobre todo su metafísica.

Jose Aurelio Martín

DE ARGENPAÑA Y OTROS CHAMIULLOS

Voy a empezar a tratar de vos a todos mis tus.
Seguimos los pasos de Argentina, como si fuéramos una fotocopia. Cada vez más proliferan las analogías de lo que ellos llaman «el tercer mundo» y el nuestro, que era/es el primero, ¿no?

Cada vez que este nuestro gobierno adopta alguna medida impopular, recuerda a la época dorada de Argentina. Debería ser al contrario, que recordara la época «más decadente». Pero es que hay muchos parecidos entre el imperialista Menem con nuestros grandes de España: J.M. Ánsar, ZP y ahora RJ.

Y es que Menem vendió al pueblo argentino por partes: la única diferencia es que lo hizo solito (todo un logro) en dos legislaturas. En lo que a nosotros respecta nos están terminando de empaquetar, después de que Ánsar comenzara a vendernos.

Menem en la sombra cocía grandes medidas neoliberales tales como la privatización de empresas públicas, venta de recursos y materias primas al gran imperio, desregulación de la economía, tratados de libre comercio, etc. Pero todo era felicidad: el PIB subía y había dualidad peso-dolar. La autoestima argentina subía a niveles de PIB. Parecía haber cierta estabilidad económica, que hoy sabemos insostenible.

¿Cómo acabó toda esta borrachera? Pues como acaban las borracheras: resacón. Huidas de presidentes, FMI, la deuda externa, inflación, hiperrecesión, devaluación de la moneda, corralito; y la población devastada. Sin clase media, y pocos ricos controlándolo todo.

Los parecidos son incuestionables: en nuestro caso, Ánsar, dicen que trajo riqueza a España, ZP nos convirtió en la Champions League de Europa y nuestro querido presidente está rematando la obra de Ánsar.

Que Ánsar trajera riqueza es como un chiste siniestro. De aquellos barros, estos lodos. Construyó el estado español, tal como lo conocemos ahora, con soberanía alemana, a base de ladrillo y buenas relaciones internacionales. Qué nos trajeron…, todos ya sabemos que nos trajeron. Solo allanó el terreno para que RJ levantara este nuevo estado neoliberal. ¿Y ZP dónde queda? Solo fue una transición mediática. Un paréntesis pretendidamente social, un solapamiento de la era Menem en España: un aparente estado de bienestar con una moneda fuerte, un ego español orondo: un hostiazo en la cara.

Menem es a Argentina lo que Ánsar fue a España. Un aparente estado de bien, con desmanes ocultos que pasado el tiempo salen a la luz. Una fotocopia transoceánica. Con alguna diferencia Argentina rompió esa situación: «Una de las primeras rupturas con el neoliberalismo fue el gobierno de Argentina que, en 2001, rompió la paridad que la moneda argentina tenía con el dólar». La diferencia con Argentina es nuestra moneda, y que ellos no tienen a Alemania.

«Tal fijación peso-dólar había conducido a Argentina (durante el periodo 1998-2001) a tener la mayor recesión conocida en su historia. Fue en aquel periodo, durante los gobiernos del neoliberal y corrupto Menem y de Fernando de la Rúa, cuando el Ministro de Economía argentino indicó con toda franqueza que el éxito de su política económica dependería más del Ministerio del Interior (encargado de la Represión) que del de Economía»

Pero se puede leer entre líneas lo que está sucediendo en el lado de acá: reprimen las protestas porque es lo ÚNICO que nos salvará del fin de la España social, que ya está en camino. Falta valentía política para dar ese paso, y romper con aquello que llamaron “el nuevo orden mundial”.

Mientras tanto en el lado de acá seguiremos en lucha, sea de la manera que sea. Aprendiendo a hacerlo, siempre con dignidad. Y con el convencimiento de que se puede cambiar porque hay alternativas. Pero, “vos sabés, es un quiilombo”.

** El ocaso del neoliberalismo en América Latina: El caso de Argentina. 26 de Abril.
http://www.vnavarro.org/?p=
7210

CÓMO LLENARTE, BLOG

CAJADEABISMOS

Cuando la época convulsa pase, que pasará. Será imposible hacer un recuento de todos los blogs, todos los comentarios, y todas las historias surgidas de “aquella época”. Yo no puedo quedarme intacta y al menos relajaré la mente, y me servirá de placebo el grito sordo.

Cada cual lo recordará (“este momento” ) de forma diferente; siempre con algún punto en común. Mi parte es la que toca: Mi blog articulado en la que cabe casi cualquier cosa: poesía, pintura, PHOTO, libros, música, política, diseño, arquitectura, sostenibilidad, economía, ecocosas o lo que se precie a ser descrito, dicho o nombrado.  Queda inaugurado: este nuestro sitio.